El niño en la cúspide de las termas del regocijo. (Capítulo VIII de Hypnerotomachia Poliphili).
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Rapsodia

Reseña de: El Simbolismo de la Historia. Una Perspectiva Hermética de la Tradición de Occidente de Francisco Ariza

Id.: Tartesos, la ciudad de Ulia, el señorío de Montemayor y el Castillo Ducal de Frías. Linajes históricos y mitos fundadores.

Id.: La Gruta de las Ninfas. Carta a Marcela de Porfirio

Id.: La Palmera de Débora de Moshe ben Ja'acob Cordovero

Las Tradiciones Precolombinas
en la Obra de René Guénon

Maria Wiechers, In Memoriam

*

GUIA BIBLIOGRAFICA
DEL ESOTERISMO
*
 

Rapsodia
de Federico González Frías

– Reseña de una obra singular


“Y luego seguir existiendo como si tal cosa.”


Comencemos invocando a las Musas, que ellas den voz a un impulso que nos impele a celebrar este canto de Federico González Frías. Última obra de teatro escrita por el autor para ser representada, al igual que las anteriores, por la compañía de teatro La Colegiata por él fundada.

1er. Cuadro

Da comienzo haciendo memoria de la Teogonía, en la que se habla de Urano, también llamado Cielo, iniciando el proceso creacional:

– Urano parió de la nada a sus propios hijos

Sigue con Saturno, hijo del anterior, el cual instigado por Rea castra al padre, cayendo al mar los genitales de este último y dando con ello nacimiento a Venus, Afrodita, nacida de la espuma, del esperma de Urano. La diosa del amor, a la que celebra el tercer cuadro de esta obra.

… y el Gran Castrador los maldijo uno a uno y a todos juntos de modo general.

Como es sabido Saturno –regente de la Edad de Oro– devora a sus hijos cuando estos nacen, hasta que Rea, harta de que su prole no prosperara, lo engaña haciéndole tragar una piedra en lugar del recién nacido Zeus. Posteriormente este dándole un veneno (preparado por Gea) a Crono logra que vomite, primero la piedra y luego a sus cinco hermanos: Deméter, Hera, Hades, Hestia y Poseidón.

Y sigue Rapsodia:

– Nuestro propio padre nos está cagando ahora, no como que fue en el Origen remoto, porque somos su cagada al día de hoy, unos tristes mierdas de origen divino, producto de una maldición filial.

Zeus, padre de dioses y hombres, es el Demiurgo que tras tragarse a Fanes, queda, podríamos decir, embarazado del Cosmos al que pare por entero en un presente que es ahora. Y que el poeta describe de esa forma tan cáustica y directa.

Unos tristes mierdas sí, aunque de origen divino y por tanto con la posibilidad de actualizar ese origen.

Continúa el texto con una larga cita de Platón, en la que este, por boca de Critias, va narrando cómo el hombre alejándose de su naturaleza divina y de la comunión con los dioses, se pervierte:

– Durante muchas generaciones, mientras la naturaleza del dios era suficientemente fuerte, obedecían las leyes y estaban bien dispuestos hacia lo divino emparentado con ellos…
   (…)
– No se equivocaban embriagados por la vida licenciosa, ni perdían el dominio de sí a causa de la riqueza, sino que, sobrios, reconocían con claridad que todas estas cosas crecen de la amistad unida a la virtud común…

El viaje iniciático supone para quien lo lleva a cabo el abandono de todo lo humano, mejor dicho la renuncia interna que hace posible que se abran los mundos interiores. Es el proceso de purificación que el adepto enfrenta teniendo presente, como dice Platón, en este caso en el Fedón que:

la virtud no es verdadera más que unida a la sabiduría, (…) La verdadera virtud es una purificación de toda clase de pasiones. La templanza, la justicia y la misma sabiduría no son más que purificaciones…

Y concluye la cita de Critias incluida en Rapsodia:

… y los que no pudieron observar la vida verdadera respecto de la felicidad, creían entonces que eran los más perfectos y felices, porque estaban llenos de injusta soberbia y de poder.

Soberbia y poder que unidos a la ignorancia le impiden ver al hombre que su vida es apenas una sombra de la Vida. En estos días está difícil que alguien consienta en autosugestionarse, “aunque eso es una magnífica manera de vivir la realización de una Utopía”. Hay que apostar por lo más alto y abandonarlo todo, que es lo mismo que decir desprenderse de todos los lazos que nos mantienen prisioneros de nuestra individualidad.(1)

–¿Acaso me dices que me he autosugestionado por más de veinte años para que al final no haya nada?
–  (el anterior le contesta:) Sí, nada de lo que podría afirmarse que es algo.
– Y si usted lo logra, con seguridad que se siente muy agradecido porque se ha sacado un inmenso peso de encima.

Para llevar a cabo esta labor de purificación leemos en Rapsodia :

– Déjate sugestionar por nuestros mitos, símbolos y ritos y todas las posibilidades mentales que conllevan.

Concluye el primer cuadro con estas palabras:

– La Historia es una proyección del Sí Mismo y existe en el corazón del iniciado. En ese corazón en el que no hay ni antes ni después.

O sea en el Ara donde el hombre, si realmente se entrega, abolido el tiempo, actualiza el verdadero presente.

 

2º Cuadro

Es, pues, en el corazón del iniciado donde comienza su verdadera historia. La personal, anecdótica, lineal poco importa. Paralela a esa se da para él una historia sagrada imagen de la arquetípica que conoce todo aquel que entrega su voluntad a la Voluntad.

Previo al inicio del viaje, en un momento dado, el peregrino renuncia al mundo por hartazgo, aburrimiento, en fin porque se da cuenta de que no pertenece a él. Hasta que se ve en la necesidad de pasar del dos al tres, es decir de conciliar la constante oposición que es este mundo sometido al vaivén de las dos corrientes cósmicas.

Con esta conciliación, que es una aceptación de ambas sin más, el iniciado conoce el tres que, como bien se recuerda en esta obra que reseñamos, da nacimiento a todo.
El conocimiento de los nueve números permite la vuelta a casa. A no ser que quedemos atrapados, como se nos advierte:

– Mas una sucesión de temores por la desgracia del otro, por falta de integridad, producen un miedo in extremis y de allí al sueño y al pánico no hay sino un paso.

O nos  asalte

… el pavor a ser uno mismo, a ser el verdadero Yo, fuente de la armonía, de la perfección y la belleza!

*

Como en la Masonería, aunque en tono más desenfadado, se habla de la piedra. Se señala que esta ya contiene en sí todo lo necesario, en definitiva que nadie puede añadir un codo a su estatura. Aunque nosotros, muy aplicados, queramos una y otra vez “mejorar”, lo cual es creer que este viaje depende de uno cuando en realidad lo que en verdad hay que saber es que uno no es nada, que nada puede hacer. Claro que saber eso es ser consciente de la inmensa majestad de un mundo en el que somos partícipes y colaboradores, porque así ha sido diseñado por el Arquitecto que trazó los planos en los que todo, absolutamente todo, está contemplado.

– Y aquí nosotros estudiando armas, escogiendo formas de hacer la guerra encarnando tu nombre, aunque tú de nada necesitas, ni esperas, ni te interesas sino en tu ser mismo que te visita todas las mañanas en el espejo que no es sino una sombra.(2)

Así pues escuchemos esta Rapsodia con el corazón:

– Economía de gestos, templanza del corazón mientras la pequeña hojarasca quiere mover ficha y llegar a ser algo, aún invocando tu nombre, teniendo la boca atragantada de lo que tú pareces, o tal vez como ellos te imaginan ser. Piedra, piedra en sí, enjoyada o sobre el loto o como se pretenda para dar una imagen siempre torpe de ti.

– Piedra de río, piedra de río cualquiera. Representación del Universo, de su pesada, inteligente callada mudez, (…)
¿Eres tú acaso la piedra bruta?
Pues a ti sería un error gravísimo pulirte de cualquier modo que fuera pues ya lo llevas puesto.

La piedra de la que aquí se habla es la página en blanco de Noche de Brujas:

– Les confiaré mi último y más preciado secreto; soy un problema, ya lo veis. En el gran teatro del mundo yo no soy nadie, no existo en verdad, aunque soy capaz de tomar todas las formas.  ¡Vaya sorpresa! "Dorsa Tanem non habemus". Los diablos no tenemos trasero. Y si no tengo trasero ¿quién soy en verdad? Mi existencia constituye pues, el problema de la identidad. Pero igualmente el comienzo de una grandiosa sinfonía, la página en blanco en la que podéis empezar cualquier historia...(3)

*
Una llamada al Silencio, a la integración de Ser y No Ser, a la No-acción, a

…conocer que esto es magia y rendirse a ella pues es la voz del espíritu que se manifiesta de ese modo.

Y dando fin a este cuadro:

…¡Viva el azar! Aflojémonos con el azar creador pues éste termina cristalizando al mismo tiempo que una maravilla y un horror según de qué punto de vista se considere la cosa: lo de arriba o lo de abajo.

 

3er. Cuadro

– No sabemos nada, salvo que Todo es Uno y Uno es Todo. Y que todo es un símbolo de otra cosa que no conocemos.

– Somos los adoradores del misterio, del Dios Desconocido a pesar de que hay una Alquimia del alma, y una Inteligencia y una Sabiduría que se manifiestan por sus símbolos, de que hay unas revelaciones que nos hacen cultores del Misterio, para decir lo menos, por conocer que las formas pasajeras están simbolizando algo que jamás conoceremos.

Y sigue Rapsodia de esta guisa haciéndonos ver cómo el viaje lleva al iniciado desde estar sumido en la ilusión de un mundo irreal a, finalmente, “mediante un larguísimo proceso”  reconocer su total ignorancia, como señala también F. Ariza:

Cuando lo desconocido se hace conocido, y lo conocido de pronto resulta ser un misterio aún más insondable, hasta el punto que todas nuestras “seguridades” se derrumban como un castillo de naipes; cuando recorremos el eje vertical de los mundos en ambas direcciones y quedamos “suspendidos” entre los dos “caos”, el inferior y el superior; cuando lo que creíamos luz resulta que son tinieblas, y lo que eran tinieblas son en realidad más luminosas que la luz…, ha de haber, tiene que haber necesariamente, un ámbito en nuestra conciencia tan extremadamente simple que ni siquiera existe (o sea que “no es”) donde todas esas paradojas se encuentren de alguna manera conciliadas, haciéndonos experimentar la ignorancia como una liberación y como la esencia misma de la Sabiduría. ¿Es esto quizá lo más cercano a la “docta ignorancia” de que habla Nicolás de Cusa?(4)

Y volviendo a Rapsodia:

– Eso sería, ¡conocerlo todo para obtener la nada y aceptar que ésta es la recompensa prometida!
¡Saber la totalidad para encontrar nada!
¡Qué última sorpresa!
¡Qué postrer asombro!

Y así somos llevados a una reflexión sobre el Ser y el No Ser, hacia la comprehensión de “la Nada”, a la aceptación del Misterio, a

Abandonarse a este Misterio que incluye un más allá, un mundo otro incognoscible que se expresa por símbolos y la lengua que nos ha sido dada.

La lengua, el lenguaje(5) como vehículo hasta llegar a su esencia, la encarnación del Verbo, que lleva a aquellos que la realizan a compartir esa lengua, que en resumidas cuentas (o sea en última instancia) es “sumirnos en el silencio”.

*

Situado el teúrgo en el centro de la Rueda, contempla los giros de ésta ajeno a sus pulsaciones.

– El No Ser es un mundo sin sombras ni huellas. Nada más virgen que lo que No Es.

Y en ese No Ser ni siquiera se da el misterio del lenguaje que nos lleva a él. La dualidad ha sido trascendida.

– Es muy duro el No Ser; pero todo ha sido, es y será un sueño.
Si uno es lo que conoce, No Ser es semejante entonces a la misma ignorancia.

– Son aguas muy negras que te parece que van y vienen pero no es cierto.
En el No Ser, ni siquiera hay dicha por no saber nada de nada.

Se habla del “encantamiento de palabras y números” que es la organización universal (el cosmos) y de la infinitud del No Ser que está en el origen del Ser. Leemos en el Diccionario de Símbolos y Temas Misteriosos:

NO-SER Se llama así a lo no-finito, es decir, lo infinito, concepto que se puede entender equivocadamente por lo indefinido o tomarse por una simple negación del Ser. El No-Ser es la Posibilidad Universal; el Ser, la Unidad, es la afirmación de esa posibilidad, la primera determinación, que lleva en sí todas las posibilidades de desarrollo que se sintetizan en ella.
La no acción se opone a la acción ya que indica justamente lo que no es acción, pero el No Ser no puede oponerse a nada porque no tiene existencia y el Ser es su primera vibración.
Ser o No Ser no pueden oponerse jamás. El No Ser engendra al Ser y no lo hacen mutuamente. Al No Ser, Guénon lo llama el cero metafísico. Siguiéndolo, para nosotros el Ser es hijo del No Ser ya que este no es de ninguna manera ni puede tomarse como una negación del Ser o de cualquier otra cosa dado que se trata del infinito donde no existe ningún contrario. Y del que emana la creación, o sea, una limitación que no se opone con lo ilimitado.(6)

Y Acceder al No Ser es hacerlo al Dios Desconocido(7) tras la última ruptura de nivel que realiza Kundalinî en su ascenso por el Árbol de la Vida. Es decir atravesar la puerta estrecha que se abre a En Sof, la Nada infinita.

¿Por qué no pensar que esta oscuridad es algo más luminoso que la luz del medio día, si creemos, si hemos creído en un Dios, en un conjunto de dioses que aquí es donde habitan, sobre todo el Dios Desconocido?
Un paraíso en toda regla otra. Un descubrir perenne sin salir de la cueva.
Una navegación con el hermano Anubis, ese perpetuo desconocido.
   (…)
Tampoco ni malos ni buenos, no hay violencia, tú mismo has reconocido que eres Dios. Te has autogenerado. Necesitaste todo ello para esto.
– ¡Estar unidos con Él, con eso!
– Prohibido lo prematuro.

Y como se dice al comienzo de esta tercera parte: “Por eso somos los cultores del Misterio”.

Y podría terminar aquí este canto al No Ser, sin embargo la obra se prolonga con un poema donde se celebra a Venus. Y nos preguntamos a qué se debe este final, pues es como volver al Ser después de haber arribado al No Ser. La Suprema Identidad, donde ambos se integran, nos devuelve a la Vida(8) en un canto arrebatado que nos lleva con su autor a celebrar a Venus, al Vino embriagador.

Estatuilla de Venus. Museo de Brindisi.
Estatuilla de Venus. Museo de Brindisi

– Embriágame, mi diosa, quiero beber tu vino delicioso y si he de penar por este hecho pagaré el precio necesario pues quien no sufre por amor no ama.

– La vida entera me entregó la transparente lucidez de tu presencia, y comprendí la esencia de la diosa, tu ser, Ishtar, en mí…

– ¡Oh, diosa! Piensa más bien en quiénes somos tú y yo, yo y tú.

– Oye, vine a decirte lo que todo el mundo sabe, tal vez… Presta atención, no hay nada en esta tierra que no lleve el latir del corazón… (Y señala con el dedo a Venus)

–¿Contra qué debe uno rebelarse si el destino ya está escrito?

–¡Somos fragmentos del amor!

   (…)

– Ya que el autor de la obra se oculta tras un velo he de cantar sin pena y sin anhelo esta canción que revele el secreto puesto que eres a la vez el sujeto y el objeto del amor.
Misteriosa realidad que no podemos ni queremos traspasar… si es que hay algo que saber.


Presentación

NOTAS

(1) Para ello hay que estar dispuestos a ver nuestra miseria, nuestro infierno y así poder liberarnos de prejuicios, apegos, intereses, aspiraciones personales, etc. etc.

(2) “Hace tiempo que los teólogos han convertido el espejo en el símbolo de la capacidad del universo para llenarse con el intelecto”. Hieros Logos. Poesía órfica sobre los dioses, el alma y el más allá, ed. de Alberto Bernabé. Ed. Akal. Madrid 2003.

(3) Federico González Frías, Noche de Brujas. Barcelona 2007.

(5) Este tema es tratado también en otra obra del autor: En el Útero del cosmos, Comedia Hiperrealista de alcance Subliminal en la que sus protagonistas disertan:
     “… sobre el lenguaje y todo lo a él relacionado desde el punto de vista ontológico y cosmogónico tendente a lo metafísico, con exclusión de lo psíquico y ni que hablar de lo psicoanalítico. Un metalenguaje universal digno de ser conocido y practicado por intelectuales y científicos como elementos sintácticos, cifrados, reconocibles a nuestro intelecto.”

(6) Federico González Frías, Diccionario…, entrada → No Ser. Libros del Innombrable, Zaragoza 2013.

(7) “Dios Desconocido, Abscondito, Escondido. El nombre divino más elevado en poder y misterio.” Diccionario…, ob. cit., entrada → Dioses-Diosas #11.

(8) “Esto es estar tejiendo constantemente un paño invisible. Eso es la vida. Algo que en su núcleo está gobernado por el Misterio sintetizando ese Nombre todas tus frustraciones, anhelos y logros, tu propia existencia.” (3er Cuadro).


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